2 mayo, 2008, 3 comentarios

Kobe

Kobe es una de las ciudades con más influencia occidental de Japón. Sobre su historia simplemente mencionar que en 1995 sufrió un terrible terremoto que costó la vida a más de 6000 personas y que ha sido el terremoto más fuerte en Japón desde 1923.

No es una ciudad muy grande así que el día que la visité me dio tiempo a ver una buena parte:

20071226-dsc_2726.jpg
Una iglesia o catedral, no estoy seguro de la zona portuaria.

 

20071226-dsc_2548.jpg
¿De qué estará hablando la chica de la izquierda…?

 

20071226-dsc_2725.jpg
Este osito de peluche presuntamente llamado Pooh no hacía más que girar y girar alrededor de ese poste en medio de un pasadizo subterráneo.

 

20071226-dsc_2711.jpg
Kobe tiene una especie de puerto para niños cerca del puerto real. Esta estructura se encontraba en su interior.

 

20071226-dsc_2667.jpg
Este curioso camión también está por la zona.

 

20071226-dsc_2614.jpg
Recuerdos de Cristóbal Colón y la Santa María. La mente se te iba automáticamente 5 siglos atrás.

 

20071226-dsc_2581.jpg

 

20071226-dsc_2532.jpg
Una de las callejuelas japonesas a las que tanta personalidad les veo. Limpias como una patena, con presencia de la naturaleza y prácticamente desiertas.

 

20071226-dsc_2522.jpg
Podría pasar por una escena londinense sin ningún problema.

 

20071226-dsc_2507.jpg
El jardín de una de las famosas casas europeas de Kobe.

 

20071226-dsc_2736.jpg
En Kobe también hay vida bajo tierra.

 

20071226-dsc_2484.jpg
La casa de estilo occidental que más me gustó del viaje.

En Japón cuando hay algún festival, es decir, bastante a menudo, no es raro ver cámaras de y en general equipamiento fotográfico caro.

Aparte de las pequeñas tiendas los adictos a la fotografía tienen su paraíso particular en los Yodobashi y los BigCamera donde hay plantas enteras dedicadas a la fotografía. El problema se agrava si eres extranjero y la moneda de tu país está mucho más cara que el yen.

La típica imagen de grupos de turistas japoneses sacando fotos por doquier no sobrestima la imagen que se ve aquí de ellos.

Y para ejemplo esta foto que saqué el otro día nada más levantarme y mirar por la ventana:

dsc_4313.jpg
El vecino sacándole fotos a las flores de cerezo más madrugadoras.

Antes de contar esta anécdota me gustaría hacer un inciso. En los supermercados que conozco de Japón para agilizar las colas a la hora de pagar en lugar de meter en bolsas lo que has comprado cuando llegas al mostrador lo vuelven a meter en cestas, te ponen unas bolsas encima, pagas y luego en unas mesas que hay cerca metes tus cosas en las bolsas y te vas. Hay gente que hace compras grandes pero como en Japón los alimentos caducan muy rápidamente las compras medianas y pequeñas son habituales.

Esta mañana fui a Coop a comprar la comida y una vez que pagué y me dirigía a las mesas para meter en bolsas la compra entre la cantidad de cosas que llevaba y el sueño (era domingo por la mañana) se me cayó uno de los bentos que llevaba. Iba bien plastificado así que simplemente me agaché, lo recogí y empecé a meter en bolsas las cosas. A los 20 segundos más o menos se acercó una chica de Coop a preguntarme si quería que me cambiasen el bento que _a mi_ se me había caído, que no les importaba. Tras decirle varias veces que los espaguettis estaba bien que muchas gracias desistió y se fue pero la verdad es que me impresionó.

dsc_4254thumbnail.jpg
El accidentado

Las chicas de los supermercados son realmente diferentes:
- te dan el dinero exacto ya que las máquinas registradoras dan el cambio automáticamente, ellas solo recogen las monedas y te las dan
- te ordenan lo que has comprado en la segunda cesta de forma que la comida blanda y ligera no se quede debajo de la bolsa de patatas o la leche.
- también te lo dejan ordenado de forma que luego meterlo en las bolsas es fácil y rápido
- suele haber 10 o 12 puestos para cobrar aunque normalmente haya 5 o 6 abiertos. En cuanto ven que una cola tiene más de 2 o 3 personas sin decirles nada abren una cajero nuevo. Mis recuerdos de los supermercados de España es que muchas veces son los clientes los que “abren” las nuevas cajas.
- siempre sonríen. En España si la cajera ha reñido con el novio tú te enteras cuando

Alguna otra curiosidad que me ha ocurrido en el supermercado:
Un día compré algo que escurría un poco y como tenía los guantes también en la cesta se me mancharon. Al cobrar las cosas la chica vio que los guantes estaban un poco manchados con el líquido que se escapó, sacó un trapo y se puso a limpiarme los guantes ahí mismo.

En otra ocasión estaba en la cola y solo tenía una persona delante de mi pero tenía la cesta de la compra hasta arriba. Al minuto y medio de estar esperando otra cajera vino, abrió el cajero que estaba cerrado al lado y me llamó para atenderme.

Y por último cuando preguntas algo a algun reponedor dónde está tal o cual producto deja lo que está haciendo y te acompaña hasta donde esté el producto aunque esté en la otra punta del local.

Tras medio año aquí en Sendai he experimentado unos cuatro terremotos. No son como los de las películas en los que se abren fisuras en las entrañas de la tierra y caen edificios pero aún así tienen su aquel.

Prácticamente todos los temblores los he experimentado estando en mi cuarto, sentado enfrente del ordenador o en la cama. El que más duró fue uno de unos 15 o 20 segundos según mis cálculos. La sensación es la de que alguien está moviendo fuertemente el suelo, como si el vecino del piso de abajo tuviera los bajos al máximo, pero tras unos segundos termina y todo se queda como si no nada hubiese ocurrido.

Nada más terminar el primer terremoto del que fui consciente comenzó a sonar la megafonía en mi unidad y pensé que era para tranquilizarnos. Sin embargo el mensaje resultó ser distinto de lo que esperaba, simplemente se anunciaba que al día siguiente se iban a cambiar las sábanas. Eso me hizo ver claramente lo acostumbrados que están a los terremotos.

Mi profesor del departamento de investigación me comentó que los terremotos son comunes en Japón pero no en todas partes con el mismo grado. Él nació en una zona llamada Fukuoka donde no hay apenas temblores por lo que los temblores más frecuentes de Sendai todavía le impresionan.

Hace ya un par de semanas que no nieva y la temperatura, lentamente, ha comenzado a subir. Hay días como hoy que tanto el olor como la luz son diferentes, ¡se acerca la primavera!

dsc_4303.jpg

 

dsc_4287thumbnail.jpg

 

dsc_4293.jpg

25 marzo, 2008, 0 comentarios

Una tarde

Hay días que la luz de Sendai parece mágica (o a lo mejor es que he comido demasiado sushi). En cualquier caso hoy he intentado capturarla con la cámara aunque los píxeles tienen un límite de información que pueden almacenar:

dsc_3889.jpg
Ese edificio está destinado a los clubes de la universidad y está situado en el campus Kawauchi.

 

dsc_3885.jpg
Parada de autobús cerca de la universidad. La gente que va a Aobayama suele dejar la bicicleta ahí y coger el autobús ya que la subida es ciertamente pronunciada.

 

dsc_3882.jpg
Árboles y bicicletas por doquier. De camino a la zona centro de la ciudad.

 

dsc_3891.jpg
La magia se va disipando a medida que me acerco a la zona de la estación.

Tener un cielo azul brillante al que mirar de vez en cuando y estar rodeado de naturaleza es para un madrileño como yo algo que me sigue fascinando.

22 marzo, 2008, 2 comentarios

Kyoto

Las fotos de esta entrada las tomé el último día del año de 2007. Tuvimos la suerte de disfrutar de un tiempo magnífico.

20071231-dsc_2997.jpg
El comienzo del viaje. Podía haberme quedado mirando esta escena horas (con una buena silla).

 

20071231-dsc_3011.jpg
Un poco más adelante llegamos al templo de los mil toriis. En realidad tiene más de mil toriis ya que el “templo” abarca una montaña entera y los toriis cubren varios caminos que dan la vuelta alrededor de dicha montaña.

 

20071231-dsc_3022.jpg
Las imágenes de este día se me van a quedar grabadas durante bastante tiempo, los colores vibraban.

 

20071231-dsc_3158.jpg
Una pequeña rana que nos encontramos por el camino.

 

20071231-dsc_3095.jpg
Esto es lo que se veía al mirar entre los toriis, de película.

 

20071231-dsc_3091.jpg
Majestuoso.

 

20071231-dsc_3086.jpg
Una de las pilastras donde te podías lavar las manos con agua purificada.

 

20071231-dsc_3073.jpg
Vista de Kyoto desde la montaña.

 

20071231-dsc_3096.jpg
Una de las callejuelas secundarias al camino de toriis ya casi al final de éste.

 

20071231-dsc_3050.jpg
Ahora entiendo de dónde sacan la inspiración los mangakas.

 

20071231-dsc_3163.jpg
Último tramo del sueño.

Kyoto me ha encantado, recomendado a cualquiera que venga a visitar Japón.

18 marzo, 2008, 2 comentarios

Koyasan

Koyasan es un pequeño pueblo repleto de templos budistas a unos 45 minutos en tren de Osaka. Bueno, son 45 minutos cuando coges el tren correcto, en caso contrario es fácil tardar 4 horas.

20080102-dsc_3328.jpg
Una de las estaciones de tren cercanas a Koyasan. Puede no tener una gran belleza pero tras 3 horas de viaje en tren cualquier cambio en las estaciones que te cruzas, por pequeño que sea, cala hondo.

 

20080102-dsc_3380.jpg
Koyasan está en lo alto de una montaña así que una vez que sales del tren normal tienes que coger otro que pese menos que te pueda llevar hasta lo alto. Me recordó a un episodio de Code Geass.

 

20080102-dsc_3445.jpg
Por fin llegamos a la cima. Por supuesto es invierno y está en una montaña así que hay nieve para dar y tomar. Consejo a cualquiera que quiera venir a Japón: traer esquíes y pasamontañas.

 

20080102-dsc_3421.jpg
Un inmenso templo. Como es habitual en los templos japoneses había que dejar el calzado a la entrada. Pensé que se me helaban los pies. En el interior había estatuas de Buddha, grabados y prohibiciones de sacar fotos.

 

20080102-dsc_3398.jpg
Entre la nieve y el cielo nublado mis recuerdos de Koyasan tienden más al blanco y negro que al color.

 

20080102-dsc_3455.jpg
En invierno tienen que soportar un frío del demonio y según me dijeron mi madre y mik en verano el calor es abrasador. Y yo que me quejaba del tiempo de Madrid y de Sendai..

 

20080102-dsc_3469.jpg
Tras esa puerta se encontraban los restos de alguien importante pero estaba cerrado y nos quedamos con las ganas de verlo.

 

Osaka es una ciudad inmensa. La entrada de hoy está dedicada a la zona portuaria cerca de la cual se encuentra el aeropuerto internacional Itami.

20080104-dsc_3553.jpg
Al poco de salir de la estación de metro te encuentras con una de las norias más altas del mundo. Mide 112,5 metros, tarda 17 minutos en dar una vuelta completa y desde la parte superior se puede ver una gran parte de Osaka.

 

20080104-dsc_3534.jpg
Un carguero chino estilo Black Lagoon.

 

20080104-dsc_3561.jpg
Al lado de la noria se encuentra el acuario de Osaka y tuvimos el gran honor de disfrutar de un breve ballet (más bien una marcha militar estilo Groucho Marx) de pingüinos. No pude evitar pensar en linux. Curiosamente las ventanas no tienen el mismo efecto.

 

20080104-dsc_3621.jpg
Tras la noria fuimos al Osaka Trade Center, un altísimo edificio de más de 55 plantas. El ascensor subía a una velocidad vertiginosa, si no me falla la memoria subía más o menos a 8 o 9 plantas por segundo por lo que enseguida llegamos arriba.

 

20080104-dsc_3627.jpg
Vista del puerto de Osaka desde el piso 53 Osaka Trade Center. Los cristales estaban tintados, de ahí la tonalidad post-apocalíptica de la foto.

 

20080104-dsc_3625.jpg
En la última planta antes de la “planta observatorio” había salones de boda y restaurantes de lujo. La puerta de la foto es de uno de esos salones.

 

20080104-dsc_3597.jpg
Lógicamente al estar en un puero era de esperar ver barcos aunque esta era poco convencional.

 

20080104-dsc_3592.jpg
Al ir a Himeji vi una estatua de la libertad tamaño edificio de 4 plantas y ahora una sirenita de Oslo. Los japoneses si ven algo que les gusta en alguna otra parte del mundo no tienen problema en hacerse una propia versión. Sin duda sale más barato que hacer viajes y es más realista que verla en fotos.

 

20080104-dsc_3654.jpg
La última imagen es de una de las tiendas de una especie de centro comercial asiático que había por la zona. Sí, es todo ropa para mascotas.

9 marzo, 2008, 4 comentarios

Zoo

Aprovechando las vacaciones de primavera el otro día fui a visitar el zoo de Sendai. Hacía tiempo que no visitaba un zoo así que fue una experiencia refrescante.

dsc_3962.jpg
Suavidad

 

dsc_4246.jpg
Soledad

 

dsc_4140.jpg
Advertencia

 

dsc_4126.jpg
Escurridizo

 

dsc_4109.jpg
Cachondeo

 

dsc_4095.jpg
Embriaguez

 

dsc_4077.jpg
Miedo

 

dsc_4049.jpg
Diversión

 

dsc_3997.jpg
Relax

Al lado del zoo había un parque de atracciones que estaba cerrado y un poco abandonado. Tenía pinta de ser un parque fantasma pero no le pude sacar fotos.