Acostumbrado como he estado a ver una pared de ladrillo cuando me asomaba por mi ventana toda mi vida estos meses en Sendai me asombro casi a diario cuando miro por la ventana. Las fotos que van a continuación las he ido tomando durante las últimas semanas y no he puesto todas las caras que me han ofrecido cielo para no hacer demasiado larga la entrada.
Es una delicia.
Para estas navidades me he venido a Osaka con mik y mi madre que ha venido de visita. Tras pasar las últimas semanas en Sendai, una ciudad pequeña, Osaka me ha vuelto a sorprender por la ingente cantidad de personas que hay por todas partes. Que sea época festiva no hace sino incrementar esta sensación.

Este power ranger con los colores de
Softbank estaba en una esquina en la calle anunciando ofertas de Navidad. En cuanto vio la cámara me dedicó una pose que quedará para la posteridad.

Osaka es una ciudad gris pero además el día de la foto estaba nublado.

Una de las entradas a la Hankyu Railway Station, una gran estación de cercanías con un laberinto subterráneo protegiéndola en la zona de Umeda.

Las vistas desde una de las habitaciones del hotel enfrente del Yodobashi Camera. A la izquierda el cercanías y rascacielos, en medio obras y a la derecha la perdición para alguien que solo compra más de lo necesario cuando se trata de aparatos electrónicos.

Yodobashi Camera, un centro comercial de 13 plantas de las que 7 están dedicadas exclusivamente a electrónica. Es el lugar con más contaminación visual que he visto en toda mi vida pero no se pueden sacar fotos dentro y no puedo ofreceros un documento gráfico. Como no te acerques a una pared mires donde mires hay cosas que comprar. Altavoces y dependientes vendiéndote de todo hacen de este lugar uno de los más ruidosos en los que he estado.
Aunque para Japón la Navidad es una fiesta importada al 100% es una fiesta y si de algo me estoy dando cuenta al vivir aquí es que a los japoneses sienten una atracción hacia todo lo que huela a festival y luces.

Durante las semanas de Navidad han iluminado de forma masiva una de las calles con más árboles en pleno centro de Sendai. La atracción se llama Pageant of Starlight (La Cabalgata de la Luz de las Estrellas) y se puede ver todas las tardes desde las cinco y media más o menos hasta las once o las doce.

Si te giras sigue habiendo luces.

Este árbol está en uno de los extremos de la calle de las luces.

Una de las calles peatonales. Todos estos adornos e iluminación les dan un ambiente bastante peculiar aunque en algunos sitios es difícil distinguir los adornos de Navidad de los adornos que ya hay normalmente.

Una de las calles perpendiculares a la calle de la foto anterior. Ésta tiene algún adorno de Navidad pero tienes que esforzarte un poco para localizarlos. El chico de la derecha es un amigo sueco al que también le gusta la fotografía.
El argumento: el príncipe heredero ha sido poseído por un espíritu del agua y su padre ha ordenado matarlo para intentar acabar con la amenaza de sequía que los astrólogos de la corte han vaticinado. Como es natural su madre tiene otra escala de prioridades y contrata a una guardaespaldas para que huya con su hijo y así pueda vivir. La guardaespaldas resulta ser una excepcional lancera que consigue esquivar a las fuerzas de élite del rey y huir con el heredero.
Así comienza Seirei No Moribito. Si ignoramos el tema de los espíritus de agua, las brujas capaces de lanzar hechizos y otros pequeños detalles la serie es bastante realista. Los personajes parecen tener vida propia y retratan muy bien el origen de cada tipo de personaje. En algunos momentos quizás los retratan demasiado bien para mi gusto (cuando bloquean sus emociones) pero estando en Japón he podido comprobar que es que los japoneses son así.
Curiosidad: en la serie también hay viajes astrales
Si te gustan las series de aventuras en la época feudal japonesa muy recomendada.
Cuando estuve viviendo en Osaka un día me despertó la típica musiquilla que puedes oir de los juguetes para bebés. El sonido provenía de la calle así que me acerqué a la ventana y lo que vi fue esto:

Este camión hippy no reparte juguetes, recoge basura.
En Japón la gente está bastante concienciada con el tema del reciclado. En Osaka no era necesario separar los distintos tipos de basura. En Sendai sí que hay que separar según el tipo de basura y en Tokyo tengo entendido que también.
Es muy común dejar la basura en esta especie de jaulas, una por edificio y cada una con una contraseña distinta. El camión de la basura supongo que tendrá acceso a estas claves. De esta manera los cuervos que están por todos lados no tienen festín ni ensucian las calles.
El día que fui al Yosakoi Festival, en el centro de Sendai, vi un puesto exclusivamente para recoger la basura y las sobras de lo que compraban los visitantes. Además los que llevaban dicho puesto se encargaban de que la gente separase la basura correctamente, una bolsa para plásticos, otra para comida, etc.
Aunque oficialmente es invierno desde hace semanas estas fotos son tan solo de hace unos días.

Se me puso la piel de gallina, parecía estar dentro de un cuadro. Anteriormente había pasado por delante de este parque pero esta es la primera vez que “lo veo”.

Me dieron ganas de ponerme a meditar en medio del parque. La temperatura y el hambre me hicieron cambiar de opinión.


En vivo, con los árboles enfrente, encima y detrás tuyo, es mucho más impactante. Parecían fosforescer.

Una de las calles principales. Ójala celebrasen un “día sin coches”.

En el mundo de Darker Than Black hay dos tipos de humanos, los humanos normales y los contratistas: personas que de alguna forma han obtenido superpoderes por los que tienen que pagar una especie de tributo cada vez que los usan. Ejemplos de tributos: fumar cigarrillos, beber latas de refrescos, comerse huevos, etc En este mundo también hay una especie de robots que simulan el comportamiento humano pero que no tienen alma a los que llaman Muñecos.
La mayor parte de la serie trata sobre los trabajitos que les encargan hacer al grupo del que forma parte el protagonista, un contratista al que apodan “Shinigami Negro” (Shinigami significa algo así como Dios de la Muerte), y que casi invariablemente acaban en lucha contra otros contratistas.
El argumento de fondo es interesante así como el ver qué nuevos poderes tendrán los nuevos contratistas que van apareciendo aunque tras verla me quedé con ganas de algo más. Los personajes principales son memorables pero a mi juicio le falta algo para ser una serie sobresaliente. Si te gustan los superpoderes recomendada.
- Los coches conducen por el lado contrario.
- Los únicos accidentes que ves por la calle son de chicas con sueño y pocos reflejos.
- Cuando vas a comprar carne al supermercado te caduca a los 3 días si tienes suerte, la leche a las dos semanas
- La hora oficial de cenar es entre cuatro y cinco horas más temprano de lo habitual
- Aunque estés a -1ºC las chicas van con minifalda y sin medias
- Hasta los tipos con cara de matones se inclinan ligeramente cuando te cruzas con ellos al entrar o salir de algún sitio.
- La gente habla a tu alrededor y tú no entiendes nada.
- Las cajeras del supermercado _siempre_ sonríen y tardan lo mismo en darte el cambio de 1783yenes en monedas de 1, 5, 10, 50 y 100 yenes que tú en sacar un billete de la cartera.
- Puedes aparcar la bici en un callejón a las 9 de la noche, volver a por ella a las doce y sigue donde la dejaste (sí sí, también con las ruedas).
- Hasta la fecha solo he oído una vez un portazo. Las puertas en general tienen amortiguadores.
- Los chicos que llevan vaqueros y jerseys ajustados y bolsos son habituales y heterosexuales (y no son de los que van al gimnasio).
- Hay lámparas flexo como la de mi habitación que tienen un sensor que detecta cuándo la levantas y se apaga automáticamente.
- Los adultos (incluídas mis profesoras de japonés) llevan diccionario electrónico de bolsillo.
- No hay pan, tortilla de patata, paella ni judías verdes con cebolla 
Uno de los domingos que estuve en Osaka con Mik hicimos una excursión a Kyoto, ciudad famosa por sus templos.
Tras un corto trayecto de unos 40 minutos en cercanías llegamos a eso de la una de la tarde (a mik le encanta madrugar :D).
Era domingo y estaba atestado de gente. Había extranjeros, por supuesto, pero la inmensa mayoría eran japoneses. Aparte de turistas adultos vimos un montón de estudiantes (recuerdo cerca de 10 uniformes distintos).

Una de las cosas que más me llamó la atención fue la combinación de colores de las casas que hasta hoy no he visto en más lugares de Japón. Estar allí era como respirar samurais y geishas.

Así estaba el camino de subida a uno de los templos más famosos de Kyoto. Era imposible ir a un ritmo más rápido que el que llevase la masa de gente porque no había sitio para adelantar. Entre eso y que la gente de repente se paraba a mirar en los puestos “conducir” era algo que requería los cinco sentidos. No quiero imaginarme el calor que tiene que hacer en verano con tanta gente y la humedad que hay.

Uno de los templos de Kyoto de cuyo nombre no logro acordarme.

A la gente que le guste el anime es posible que les suene esta escena. Mik me contó que este templo es único en Japón por la forma en la que está construído. Tiene una base de madera altísima de la se puede ver una parte en la foto. La altura total es unas tres veces mayor.
En algún sitio leí que también es famoso porque algunos japoneses eligen este sitio como lugar para suicidarse dada su altura.

Vista de la parte superior del templo de la foto anterior visto desde el lado de la montaña. Lo que se ve al fondo es Kyoto.
Fue una visita muy interesante, ¡gracias por hacer de guía Mik y Makiko!